Encuentros Surterra: cuerpo y movimiento cotidiano: Conversación con Florencia Quilaqueo

Florencia Quilaqueo es una estudiante de Terapia Ocupacional y tallerista del movimiento en Cunco. Su tránsito por formas creativas de hacer terapia e invitar al autoconocimiento avivaron la curiosidad de un grupo de espectadores/as, que la visitó el 14 de diciembre junto a la mediadora Alex Sanzana.

La mediación dio inicio durante el almuerzo, entre cuatro participantes, conversando naturalmente sobre lo que cada uno había estudiado en la universidad, reflexionando sobre cómo se nos dicta un camino educativo lineal, y cómo es que cada carrera tiene un trabajo prototípico. El grupo comenta sobre las dudas e interrogantes internas respecto de qué hacer o de cómo integrar otros intereses en el propio hacer – un conflicto vocacional muy común. A partir de este momento, Florencia Quilaqueo toma la palabra y relata cómo es que ella integra sus intereses, vocaciones y habilidades (la terapia y el movimiento) en talleres que ha decidido agrupar bajo la idea de “Encuentros Surterra”.

Encuentros Surterra es un espacio en el cual ha dado varios talleres, que entrelazan el autocuidado y la creación como una forma de canalizar nuestra expresión como seres humanos. Durante la mediación los/las participantes compartieron sus reflexiones y opiniones respecto a la importancia de contar con espacios que induzcan a la expresión de manera cotidiana, como lo hace la cultora.

Durante la mediación, Florencia también explica y aplica uno de sus talleres, titulado “Cuerpo y Movimientos Cotidianos”: Solicitó a todos/as los presentes recordar dos o tres momentos del día, en donde les haya quedado en la memoria algún tipo de movimiento. Una vez identificados, Florencia pide insistir en aquellos movimientos, buscando también alterar o modificarlo con otras premisas (por ejemplo: variar su velocidad, agregarle un sonido, alternarlo, etc.)

La mediación finaliza con una buena impresión del ejercicio, y concluyendo sobre la importancia de hablar sobre estos temas, que muchas veces se dan solo por sentado o se omiten. “Se aprendió que compartir experiencias entre pares sí puede ayudar a otros/as,” cierra Alex.